Especialistas en Hipnósis Clínica  
   Hipnosis para adelgazar
 

En primer lugar, hemos de aclarar que no existen tratamientos mágicos para reducir peso. Debemos considerar que la hipnosis es una técnica que ha demostrado ser eficaz en muy variadas aplicaciones clínicas. Sin embargo, las personas que crean que en una sesión sin más solucionarán su problema están equivocados.

La hipnosis tiene un sentido dentro de un paquete terapéutico que incluirá medidas de Modificación de Conducta y Restructuración Cognitiva. El objetivo fundamental será que el paciente cambie sus hábitos alimenticios y su relación con la comida en general.

Más que un “plan” para unas semanas o meses, deberíamos buscar un estilo distinto de ingesta.

Sabemos que en muchas ocasiones, la comida puede ser utilizada como un ansiolítico, un antidepresivo o un modo de vencer el aburrimiento, la soledad o la ira.

En el tratamiento, deberíamos, entre otros puntos, conseguir que el paciente discrimine de forma adecuada sus avisos de hambre, ya que frecuentemente confundimos el hambre real, con otra serie de señales condicionadas que nos incitan a comer, pero que no están en correspondencia con una necesidad fisiológica real.

Además tendremos en cuenta:

  1. La velocidad en el acto de deglutir.
  2. Los lugares en donde se come.
  3. Los pensamientos asociados a la comida.
  4. Los aprendizajes que hemos hecho en torno a la alimentación.
  5. La autoimagen

La obesidad es un trastorno complejo en el que intervienen componentes biológicos, psicológicos y genéticos. Cuando hacemos hipnoterapia debemos siempre contar con controles médicos y colaboración de otros especialistas.

Añadir la hipnosis a la terapia cognitivo-conductual es una medida eficaz. Así lo demostró un estudio de Kirsch (1.995-1.996) y otros  autores. Dicho estudio fue un meta-análisis basado en 18 trabajos anteriores en los que se comparó la terapia cognitivo-conductual con las mismas técnicas catalizadas mediante hipnosis. Los resultados mostraron que la adición de la hipnosis de la hipnosis mejoraba claramente la potencia del tratamiento: los pacientes que recibías un paquete terapéutico hipnoconductual mostraban una mejoría más pronunciada que al menos un 70% de los que pasaban por una terapia no hipnótica. Para el tratamiento de la obesidad, los efectos aparecían de una forma muy marcada, sobre todo en un seguimiento posterior a largo plazo (Véase también Bolocofsky D., Spinler D. y Coulthard Morris, L. 1.985).

Es decir, que los pacientes sometidos a hipnosis continuaban perdiendo peso una vez finalizado el tratamiento.

Existen algunos mitos que debemos desechar en torno a los tratamientos con hipnosis:

  1. La persona pierde la conciencia.  La hipnosis es una forma de sueño, más bien se trata de un estado de atención focalizada. No hay por tanto perdida de conciencia, aún cuando la apariencia del sujeto hipnotizado nos puede recordar al de una persona que duerme.

  2. La pérdida de voluntad. Por muy profundo que sea el trance, la persona conserva su capacidad de elegir, y puede negarse a determinadas sugestiones. No existe la posibilidad de manipulación, que es un temor relativamente frecuente.

  3. La sugestión para adelgazar hace que el paciente pierda peso directamente.El éxito del tratamiento hipnoconductual se basa en un cambio en los alimentos ingeridos. No hay evidencias que demuestren que el paciente pueda adelgazar directamente por el efecto de las sugestiones, sin cambios en su nutrición. Es interesante resaltar la relación entre la capacidad para la hipnosis y la reducción de peso. Las personas mas hipnotizables, se benefician en mayor medida de un tratamiento hipnoconductual, como postula el estudio de Barabasz y Spiegel (1.989).

¿QUÉ EXPERIMENTA LA PERSONA HIPNOTIZADA?

Fundamentalmente, tranquilidad. El estado hipnótico va acompañado habitualmente de una profunda relajación física y mental. El paciente percibe que las cosas suceden de un modo más automático, también es habitual que la percepción del tiempo cambie de manera que puede expandirse o comprimirse. El sujeto puede pensar ocasionalmente en diferentes temas, pero disfruta de la concentración en las ideas que le está trasmitiendo el terapeuta. En la mayoría de los casos, una vez finalizada la hipnosis puede recordar el desarrollo de la sesión, aunque también existe la posibilidad de amnesia en mayor o menor grado.

¿CÓMO SE DASARROLLA EL TRATAMIENTO DE CONTROL DE PESO?

En primer lugar, se lleva a cabo una entrevista en la que se analizan los antecedentes personales y familiares del paciente, su estado actual, su aptitud para la hipnosis y otros datos de interés. Es fundamental que desde el punto de vista médico se hayan establecido pautas previas en cuanto al tipo de alimentación que es saludable y adecuada para ese paciente en concreto.

Después de ésta primera fase de evaluación, se diseña un plan de intervención combinando técnicas cognitivo-conductuales con técnicas específicamente hipnóticas o hipnoconductuales.

Frecuentemente, el paciente deberá practicar autohipnosis a partir de unas pautas que se le enseñan en consulta y deberá llevar a cabo una serie de anotaciones y registros de su evolución.

¿QUÉ RESULTADOS PODEMOS ESPERAR?

En la mayoría de los casos, podemos contar con un adelgazamiento progresivo cuyo ritmo va a depender de factores como la edad, la porción de masa muscular, el biotipo del paciente en general y su motivación para conseguir el objetivo. En general, no es aconsejable un adelgazamiento superior a un kilo por semana. A lo largo del proceso pueden aparecer, como en otros tratamientos efectos de “meseta”, cuando el paciente deja momentáneamente de perder peso aunque esté siguiendo bien las instrucciones. Estos “parones” suelen tener una naturaleza transitoria.

Lo más interesante es que los cambios que evidenciamos en la forma de comer suelen hacerse bastante sólidos y permanentes en el tiempo. Además, se va consiguiendo que finalmente el paciente dependa de sí mismo y tenga el control de las situaciones y las respuestas. Éste es por tanto un proceso en el que el psicólogo va dejando una autogestión cada vez mayor al paciente, minimizando cualquier posible dependencia. El tratamiento termina cuando sabemos que se produce un ritmo de adelgazamiento relativamente constante y el paciente es capaz de seguir perfectamente por sí mismo el programa.

 REFERENCIAS

  • Bolocofsky, Spinler, D. Coulthard Morris, L (1.985). Effectiveness of Hypnosis as and Anjunct to Behavioral Weight Management. Journal of Clinical Psichology, 41, 35-41.

  • Barabasz, M. y Spiegel, D. (1.989). Hypnotizability and Weight Loss in Obese Subjects. International Journal of Eating Disorders 8, 335-341.

    Kirsch, I. Montgomery, G. Sapirstein, G. (1.995). Hypnosis as Adjunct to Cognitive- Behavioral Psychotherapy: A Meta- Analysis. Journal of Consulting and Clinical Psychology. 63, 214-220
  • Kirsch, I (1.996). . Hypnotic Enhancement of cognitive Behavioral Weight loss treatments Another Meta-Reanalysis. Journal of Consulting and Clinical Psichology. 64,517-519.
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